jueves, 17 de junio de 2010

Una gota de agua.



Y un día me deje llevar y decidí morir y cuando nací, me di cuenta que era una bonita gota de agua, transparente, cristalina, pura y limpia, sin olor ni color, era el regalo de la libertar, de la pureza , ahora era una gota de agua libre, bailaba al son de las olas del mar, en medio del océano, sin ataduras, sin nada que me contuviera, viajaba a mi antojo empujada por el viento, siguiendo las corrientes y en compañía de otras miles de gotas, de almas que como yo tenían en su pasado la atadura de una vida humana y ahora compartíamos el mismo camino, el mismo danzar, todas al unísono, formando olas perfectas, sin temores ni rencores, sin tiempo que perder o ganar.
Sin importar si era de noche o de día, mañana o tarde, sin prisas ni miedos.


Era simplemente una gota de agua, una entre millones….

martes, 8 de junio de 2010

La Mala Suerte de Olga Orozco


Alguien marcó en mis manos,
tal vez hasta en la sombra de mis manos,
el signo avieso de los elegidos por los sicarios de la desventura.
Su tienda es mi morada.
Envuelta estoy en la sombría lona de unas alas que caen y que caen
llevando la distancia dondequiera que vaya,
sin acertar jamás con ningún paraíso a la medida de mis tentaciones,
con ningún episodio que se asemeje a mi aventura.
Nada. Antros donde no cabe ni siquiera el perfume de la perduración,
encierros atestados de mariposas negras, de cuervos y de anguilas,
agujeros por los que se evapora la luz del universo.
Faltan siempre peldaños para llegar y siempre sobran emboscadas y ausencias.
No, no es un guante de seda este destino.
No se adapta al relieve de mis huesos ni a la temperatura de mi piel,
y nada valen trampas ni exorcismos,
ni las maquinaciones del azar ni las jugadas del empeño.
No hay apuesta posible para mí.
Mi lugar está enfrente del sol que se desvía o de la isla que se aleja.
¿No huye acaso el piso con mis precarios bienes?
¿No se transforma en lobo cualquier puerta?
¿No vuelan en bandadas azules mis amigos y se trueca en carbón el oro que yo toco?
¿Qué más puedo esperar que estos prodigios?
Cuando arrojo mis redes no recojo más que vasijas rotas,
perros muertos, asombrosos desechos,
igual que el pobrecito pescador al comenzar la noche fantástica del cuento.
Pero no hay desenlace con aplausos y palmas para mí.
¿No era heroico perder? ¿No era intenso el peligro?
¿No era bella la arena?
Entre mi amado y yo siempre hubo una espada;
justo en medio de la pasión el filo helado, el fulgor venenoso
que anunciaba traiciones y alumbraba la herida en el final de la novela.
Arena, sólo arena, en el fondo de todos los ojos que me vieron.
¿Y ahora con qué lágrimas sazonaré mi sal,
con qué fuego de fiebres consteladas encenderé mi vino?
Si el bien perdido es lo ganado, mis posesiones son incalculables.
Pero cada posible desdicha es como un vértigo,
una provocación que la insaciable realidad acepta, más tarde o más temprano.
Más tarde o más temprano, estoy aquí para que mi temor se cumpla.

martes, 1 de junio de 2010

Soñe.......


Hace unos días, mientras buscaba ciertas cosas, encontré unas cartas, y un pétalo de rosa, en donde alguien una vez me expreso sus sueños, sus anhelos, sus sentimientos y sus promesas.

Las abrí, las leí y comencé a llorar y a recordar.
Ahí estaban mis sueños y sus sueños llenos de vida, fantasías y de ilusiónes..

Soñé...
Que no importa el físico, ni tu pasado, para saber cuanto te amaba...

Soñé...
Que cada palabra, cada frase tuya era como un aliento para mi corazón...
que calmaba mis temores y angustias, al saber que no estabas conmigo..

Soñé...
En conocerte más y más, como persona y como ser humano...

soñé...
Que cada carta llena de tu perfume, me alegraba y me daba vida al
corazón...

Soñé…
En todo aquello que pudo ser y no fue.

Soñé…
Que te perdía durante mucho tiempo.

Soñé, soñé y soñé.. y al despertar te encontré,

Y ahora mi vida es un sueño.